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31 de octubre de 2014

El trigo


Trigo, pan, alimento y paja
Grandeza de los campos
Esperanza de quien te siembra
Esperanza para el mundo
De bocas desesperadas y hambrientas
Esperando el maná de de tu polvo blanco
Campiñas granadas al sol del medio día
Segadas con sudor y furia
De quien te siega y no te come
Sintiendo la campana del estomago vacío
Esperanza de una cosecha
Para engrandecer el arca, del corazón avaro
De quien te recoge y no te trabaja
De quien te come y no reparte
Brisa que mueve tus espigas
Al son de canto de la chicharra
Granando las espigas, de la cosecha deseada
Campos de trigo, hoy admiro tu grandeza
Y la comparo con la pequeñez del alma humana
Esperando recoger tú espiga, para enriquecerse.

©  Andres Ortiz Aguilera

30 de octubre de 2014

Cambios

 
Cuando mi mundo se me quedó pequeño
lo expandí y aumenté.
Cuando mi mente se hizo estrecha
la estiré y ensanché.
Cuando ya no me cabía el sombrero
lo tiré y pisoteé.
Cuando la tarta de queso con mermelada de arándanos
se me agrió
la vertí y deseché.
Cuando el camino se me quedó corto
me giré y me puse a correr.
Cuando mis zapatos ya no me llevaban
adonde yo quería ir
me los quité y bailé descalza;
aunque mis pies se entumecían,
se ensuciaban y me dolían,
me llevaban en la dirección
que yo pretendía seguir.

© Encarna Romero
derechos autor: 1410302425651

29 de octubre de 2014

Y la muerte espera


El paso de la guadaña
espera incansable
en cada amanecer,
al acecho del reloj
que avanza sigiloso.

Un segundo
y se para el tiempo,
en la soledad
de un triste momento.

Su clara presencia, triunfa en
el equilibrio del aislamiento,
abrazando al imperfecto
y llenando de esperanza
precarios lamentos.

© Nuria de Espinosa

Mariposas grises en la noche


La noche te absorbe.
Te arrastra a sitios desconocidos,
trillados por tu propio ser,
un día cualquiera
en el mundo del nunca jamás.

La noche te envuelve
y te acuna en su silencio.
Te canta mudas canciones
de sentimientos olvidados
y perdidos por siempre jamás.

La noche te penetra
y te parte el alma en dos.
Las emociones escondidas
vuelan como grises ocultas mariposas
donde no las verás nunca jamás.

© Encarna Romero

27 de octubre de 2014

La intriga de tu ser

Escalé la pared
de tus tiempos__
antagónico peldaño
de un eterno deseo,
viciado delito...
ser sentina de amante,
al beber el designio
de mi coraje.

Embriagué la intriga
de un dictado deseo
y salté de tirabuzón
en bordes yacientes
de mis anhelos.
“Besé de la dulce sien
de tu intención”
y sigiloso escalé
sin fuerza ni descanso.

Subí a tus cimas
en aterrado trapecio,
monté campo base
en tu impronta locura,
y convertí el astuto pícaro
en loco seductor.

Me moví en el más
impaciente deseo,
siendo el único perdedor
sin coronar mi cima.
Ardua capitulación
el agotar el ritmo ingrávido
de mi andadura.

Excarcelé mi recreo
en sábana desabrida,
y me animé a remar
en la lágrima de la luna.
¡Translúcida luz...
de invulnerable reflejo!
Al recorrer el flujo
de tu intimidad.

… Pero al fin coroné
mi lóbrego destino,
y dejé de ser...
la intriga de tu ser.

*
Enrique Tamayo Borrás
Registro de propiedad intelectual.
© 2012 Safe Creative.1111260038388

26 de octubre de 2014

Vestida de esperanza


Hoy despertó distinta
mirándose al espejo
sonrió al verse aún bella
se acabó tanta apatía.

Llegó el momento de renacer
ni una lágrima más por él
ese hombre que pisoteó su autoestima
y la dejó tirada cual muñeca rota.

Abre la ventana
el aire huele a paz
el mundo tiene otro color
atrás quedó el mal sueño.

Vestida de esperanza
resurge la mujer que habita en ella
con la fuerza de un huracán
una nueva vida comienza.

Magda Lluna
©Derechos reservados

25 de octubre de 2014

Tormento



¡¡¡¡ Ay que tormento
Sordo quisiera ser
No oír ese lamento
Juncias del río
Verde y azul de cielo
Grillo en la noche
Almaciga de sufrimiento
¡¡¡Ay que tormento
Ciego quiera ser
Y no ver ese tormento

© Andres Ortiz Aguilera

24 de octubre de 2014

Espuelas de la vergüenza

Arrinconada soledad
de la existencia
agazapada vergüenza ajena
… me corroe,
dolor cubriendo
los ojos de la ignominia,
infamia de dolor
e inexistencia de culpa
rebeldía hipócrita
frente a un estigma.

Señal marcada
de “un mundo sin dolor”
tratando de pasar
capotes a la ignorancia,
sumar más puntos
“sobre los demás”
creyéndose valedor
de la única verdad,
estimación vana e ínfula
… del “yo más”

Despreocuparte de
“pensamientos de dolor”
creyente de paja
sin atisbo de la realidad
Adorado ególatra
en espuelas de altanería
triste realidad...
que lloran desprotegidos
al llenarse las bocas
de una sucia verdad.

Recoger la única
“certeza de interés”
Qué tu equipo...
sea valedor del mundo.
Ciego telediario
en hambres del despego
spot de fragancias
de hipócrita pestilencia
eructos de saciedad
en una triste sociedad.

Así es y así será...
la “triste realidad”
girar la cara...
a chabolas de eternidad,
fatuidad de necios
de acumulados ocios.
Espuelas arañando
niños del lagrimal
en el consuelo
de una esperada bondad.

*
Enrique Tamayo Borrás
Registro de propiedad intelectual.
© 2012 Safe Creative.1111260038388

23 de octubre de 2014

El búho

 
Hace tres noches ya, ululaba un búho.
En medio de la oscuridad y bajo una
amarillenta luna de cuarto creciente.
¡Qué lánguido y misterioso quejido!
Pájaro amigo de la noche profunda,
confidente de los misteriosos astros.
Pájaro libre, dueño y señor de los
árboles donde descansan de sus
afanes las demás aves diurnas.
¿A quien añorabas, amigo?
¿Llamabas a alguien, tal vez?
¿Por qué te lamentabas?
O, quizá, sólo cantabas para mí...

© Encarna Romero

El Rey costalero


Nació sin quererlo costalero,
tendría encima de su hombro,
el peso del mundo entero.

Tan sólo era un hombre bueno
que despertó la envidia y el miedo;
El miedo en el rico y el poderoso,
que lo condenaron sin un juicio previo.

Con espinas que no eran de oro,
como un gran Rey fue coronado;
Con clavos y dos maderos
terminó como ladrón crucificado.

Lloraron cuando fue sepultado,
tantas lágrimas que lo desvelaron,
más nuca salió para verlos,
pues sólo era un hombre,
un hombre bueno.

Fue el Rey costalero.

© Ramon Gaspar Escoda

22 de octubre de 2014

Olas que vienen y van


Unas campanas al viento
Una sombra del pasado
Una realidad presente
Una rosa con espinas
Escarcha en la madrugada
Calor quemando la piel
Son amores que pasaron
Los que nunca han de volver
Ilusiones que se fueron
Consejos que no escuché
Olas que vienen y van
Son los cantos de sirena
Que se pierden en el mar
Arenas que trae el agua
Después se las llevará
Esperanzas que se pierden
Y nunca más volverán.

© Andres Ortiz Aguilera

20 de octubre de 2014

Cafetera


Cafetera humeante
vapor que sube bailando
intenso aroma que llena la cocina

© Encarna Romero

Hierba que vuelve a nacer

Un jilguero que cantaba
En los árboles del río
Una paloma volaba
Con sus alas por el cielo

Una campana sonaba
Su tañido por los llanos
Su son traían los vientos
De un campanario lejano

Una sombra me tapaba
Era una nube en el cielo
Una rosa deshojada
Marchitada por el tiempo

Una vida que se acaba
Una vela consumida
Mariposa disecada
Destruida por el tiempo

Fuente que no mana agua
Arenas que lleva el viento
Son rosas de Jericó
Perdidas en el desierto

Dunas de arena dorada
Sol ardiente al mediodía
Escarcha de madrugada
Llanto que roba alegría

Son las cosas de la vida
Alegrías y tormentos
Hojas que se lleva el viento
Hierba que vuelve a nacer

© Andrés Ortiz Aguilera 2014

19 de octubre de 2014

Desengañada amistad


Camino abyecto
de alicaído desengaño
aliquebrado me adentré
en un juicio cruel
palabra que enmudece
de no poderla contar.
No fue promesa
lo que yo juré
¡No lo fue!
Mas algo se jactó
en apegos del engaño.

Triste realidad
prisionera del cambio
traicionada amistad
en la que decidí confiar,
pared que aprisionaron
las advertencias.
No seria amor
lo que yo escribí.
¡No lo fue!
Mas algo fermentó
hirviendo mí interior.

Suave y sutil...
de aparente tez risueña
sin descubrir
las tripas de su intimidad
percibir “la nada”
en la desnudez de mi sueño.
No seria ilusión
lo que yo sentí.
¡No lo fue!
Mas algo se abrió
en una sellada creencia.

Rostro envuelto
en regalos de desencanto
endureciendo el alma
al apartar los caminos
delicada amistad,
“ilusión de simple decorado”
No fue este pago
el que pretendí.
¡No lo fue!
Mas algo aprendí
de un anunciado aviso.

*
Enrique Tamayo Borrás
Registro de propiedad intelectual.
© 2013 Safe Creative.1111260038388

17 de octubre de 2014

Pensamiento


Piensa un momento en la vida
Observando sus grandezas
Verás lo pobre que eres
Todo el mundo tiene más
Hay que ver cuanto me falta
Para igualarme con ellos
Baja la vista al suelo
Vas pisando a los hormigos
Verás que ellos tienen menos

© Andres Ortiz Aguilera

Cartas que no te mandé - Reto 2


Que lento transcurre el tiempo en este viaje, tal vez sea el mismo tren que me llevó a aquel pueblo de mar alguna vez, que lento pasa el tiempo en este viaje, que largos se me han hecho estos diez años, mi espera ha terminado, ya hace muchos años que el corazón me dice que es imposible que un día regreses, te perdí para siempre, no evité que te fueras, yo te dejé escapar, y regresé a buscarte y ya no estabas. Hoy se terminará aquella historia que tú olvidaste hace ya mucho tiempo, la historia de un amor que tú ya no recuerdas.

He vuelto a caminar nuestro camino, parece mentira tantos años, y he recordado cada paseo, cada fuente, cada parque y cada placeta, hasta llegar aquella calle sin salida, la más bonita, la más pequeña, aquella calle donde te perdí, dónde hacíamos el amor en nuestro nido, dónde ya no estás y donde nada me espera.

Sí, a veces el amor nos llega tarde, y lo dejamos pasar cómo a los trenes, le hacemos tanto daño, que parece que hayamos jugado con él. Empecé una partida y no supe jugarla, la otra la perdí. 

Nuestra playa estaba triste, el cielo gris, y la arena no parecía la misma en la que enterrábamos nuestras manos para que nuestros dedos se rozaran sin que nadie nos viera. He abierto un agujero en la arena, en el mismo sitio, donde nos sentábamos, y he enterrado todo lo que tú me regalaste, quizás mañana me arrepienta y vuelva a buscarlo, pero sé que no estará porqué el mar ya habrá borrado nuestras huellas y habrá recuperado aquel tesoro que un día le robaste para mí. 

Este tren de regreso me aleja más de ti, porque hoy ya no me queda nada para volver allí, sólo tu nombre, pero no he podido enterrarlo en esa arena, no he podido arrancarlo nunca de mi corazón, se quedó aferrado para siempre, y a veces, aún busco ese silencio que sólo me permite escuchar sus latidos, esos latidos que siguen susurrándome tu nombre. 

© Maria Plana.

16 de octubre de 2014

El patio y la flor

¡Madre! Por qué...
no vuelve al patio
tu dulce `canto´
Por qué no oigo grillar
las noches de San Juan.
Allí cobijé el geranio
en el patio del naranjo,
allí marchitó el narciso
el jazmín y el alhelí.

¡Madre! Volvió seca...
la garganta de la siega
en el patio la abuela
que narró prosa vieja.
En su cara de miel
y de su canto la copla.

¿Por qué se fue Padre?
De aquel mentidero,
entre el viejo botijo
y algún chismorreo
por el yermo camino
se fue el tempranero,
de tertulias de patio
y de jovial parloteo.

¿Por qué no vuelve
Madre?... el que bailó
en tu lindo patio
de naranjo en flor.

¡Madre!
te dejo tu silla
y canta tu estrofa,
entre claveles rojos
y tus blancas alcobas.
Qué volvió el Padre
del campo y con rosas
con sus mulas tercas
y pétalos por alforjas.

Entre jazmín la morena
me habló de amor...
¡Qué la noche cierra
el patio y la flor!

*
Registro de propiedad intelectual.
© 2013 Safe Creative.1111260038388

Ven te espero en mi jardín


Ven te espero en mi jardín perfumado
de azahar, rosas y jazmines,
ven acércate y deja tu perfume en mi
jardín de ensueño, déjame acercarme
y sentir tu olor de pasión mezclada
con aroma a rosas impregnadas.
Ven te espero en mi jardín,
estaremos solos tú y yo y nuestro
amor perfumado.
Tu cuerpo pegado al mío, sentir tu calor
el aroma de tu cuerpo,
nuestra pasión en nuestro jardín de ensueño
que hice para ti, quiero llenarlo de tu amor.
Que nuestra pasión desenfrena, sea una lluvia
de pétalos que caen por nuestros cuerpos
hasta cubrirlos.
Ven desoja mis pétalos muy despacio
descubre esa flor que espera para ti
trátala con cariño, cúbrela con tus manos.
Espera tus dulces besos con sabor a canela
Y perfume de tu cuerpo
Ven haz que esa flor se sienta cubierta de pasión
ella hará que te sientas en su jardín de ensueño,
en donde solo estamos tu y yo, y el perfume
de rosas engalanadas de colores solo para
gozar nuestra pasión.

Autora Paquita Pedros
Reservados los Derechos de Autor
España

Tristeza

Tristeza…
Sequía del rostro.
Eres el silencio más agrio
que jamás pronuncio el alma.
Te escondes siempre
que la caricia asoma…
te sabes débil ante el amor.

Tristeza…
Soledad depurada.
Despojo tácito del recuerdo,
amnesia de vida.
Te diluyes
con el agua de la palabra,
eres la sed que impone la soledad.

Tristeza…
Te disfrazas de dolor
para figurar pasajera
en el tren de los despojos.
Prima del desamor,
brote del vacío del alma,
hambre del niño.

Tristeza…
Va mi pluma cual daga
asesinando las fuerzas
que te usan cual arma.
Mueres siempre ante el amor,
desapareces con la cultura;
y creces a gusto con las balas…

No hay pueblos tristes
cuando cultura y amor
siembran desde siempre
las praderas de sus almas…

© Marzio Girola

Un jardín alborotado


Siento el perfume de las rosas y jazmines
que al amanecer se posan en tu mirada,
con el vaivén oscilante de los tulipanes,
fusionándose entre la brisa y el aire.

Una azucena que sollozó, un colibrí
que la escuchó y con su canto la animó,
la mejilla le sonrojó y el jardín habló,
canta jilguero;y el jardín se estremeció.

Aromas aterciopelados, amores endulzados.
Tulipanes, azucenas y bellas doncellas,
al galope del corcel entre amores y violetas.

Hay silencio en el jardín y el viento ya resopló,
el perfume de las rosas se volatilizó
y el amor nos envolvió; sólo queda el corazón.

© Nuria de Espinosa

15 de octubre de 2014

Sentimientos a flor de piel

LIBRO: Sentimientos a flor de piel

Sentimientos a flor de piel
Sentimientos a flor de piel
Con mi libro intento llegar al alma y corazón de cada persona. Quiero que se sientan transportados en todos los sentimientos, alegres y tristes, pero que gocen percibiendo la calidez de los versos que sólo intentan acariciar vuestros corazones.

Mi libro no tiene adornos, sólo Sentimientos a flor de piel. No sé ofrecerte otra cosa que no sea yo misma. Permite que estos sentimientos te acompañen en todo lugar, llevando mi libro como fiel compañero. Mis versos podrás leer como susurros delicados brotando de mis propios labios, mi corazón e iluminados por la luna.
 
Ficha detallada:
 
Genero: Poesía
ISBN: 978-84-15904-39-7
Editorial: ViveLibro 1ª edición /2013
Tamaño: 150 x 210 mm
Número de páginas: 140
Encuadernación: Rústica
Precio: 10€ más gastos de envió
Autora: Paquita Pedrós Espinosa
Nací el 10 de Junio de 1965, en Barcelona (España), estuve viviendo en Barcelona mis tres primeros años, y después mis padres se vinieron a la Llagosta. Escribo desde hace 4 años, soy Locutora desde hace tres años de Radio Online.
Tengo mi propia emisora de Radio Online, nunca pensé en ser locutora, pero se me presentó la oportunidad y ahora junto a la poesía, son mis aficiones, pero escribir es lo primero.

Información para comprar el libro:
Lo podéis hacer mediante el email: luna.106@hotmail.com
o con un privado por facebook: https://www.facebook.com/paquipld

14 de octubre de 2014

Ocultos en la noche


Ocultos en la noche,
nuestro amor siempre
oculto en la oscuridad de la noche.
Nuestros besos a la suave y tenue,
luz de la luna, ella testigo de nuestro amor
escondido, prohibido, solos tu y yo ante todo
ocultos en la noche nos amamos sin medida.
Sin que nadie vea ese brillo en nuestros ojos
esa mirada enamorada.
Ocultos en la fría noche, solo con el calor
de nuestros cuerpos, la suavidad de tus manos
con tu amor para mí la noche es un amanecer,
veo el sol brillar en plena noche, siempre a tu lado,
ocultos en la oscuridad de la noche,
donde la noche es nuestro encuentro.
Las estrellas nuestro cielo, ellas brillan
para nosotros.
La luna nos cubre con su manto,
en donde hacemos el amor,
Ella sola es el testigo de nuestra pasión
de nuestros deseo,
de dos almas que se unen en una
ocultos en la noche tu y yo.

Autora Paquita Pedros Espinosa
España
Reservados los Derechos de Autor

13 de octubre de 2014

Zarpó la vela de la ausencia...

Velero que zarpó
en olas de mi sueño
desplegaste velas de traición
en marejada y en secreto.
Partiste de mi ansiedad
por un frenesí pasajero
como semilla que no injertó
la espiga de tu encuentro.

“Turbio Mar”
que fue balsa y fue sueño,
y también... gruesa mar
en labios parcos de besos.
Absorto ante tu cuerpo
fui surco ante tu ausencia
como hendidura yerma
al brotar la nada por esencia.

Huyeron los pájaros
de heredero pensamiento,
dejando picotear al más
sucumbido infortunio.

Alejaste como gaviota
los embarcaderos del alma
sin oír vientos de angustia
en la orilla de la calma.
La perdida lejanía...
trepó como la yedra,
enjaulando como aves
de insípida libertad.

Atracaste en el puerto
de mi profundo sueño
al embriagar las noches
en frenos de mi deseos.
Afortunada creíste ser...
¡En alma y vela blanca!
llenando aquel espigón
de toda tu alma rasa.

Acarreada raíz soñolienta
me desarraiga de ti,
de tus caricias falsas
y de tus velas de la calma.
¿Por qué te pierdo amada?
... en este sueño lejano
en este incierto velero.
¿Es qué acaso no te quiero?

Velero que cambiaste
“el rumbo y el timón”
quisiste nuevas cartas...
de otro fondo y sin razón.

Mal sueño cambiar sábanas
con viento de velas calmas.
¡Todo vacío eres tú!
Y mi vacío sembré de la nada.
Pero ya no distingo veleros
de un minúsculo agravio
Porque siempre existirá
“el mar y sus auroras”
y las velas sin la calma
que sueñan en navegar.

Vientos y angustias
abrirían el vértice del alba
Y regresará el amor
en una clara mañana.
Y yo,.. seguiré despertando
… entre tus sábanas.


*
Registro de propiedad intelectual.
© 2013 Safe Creative.1111260038388

12 de octubre de 2014

Castillitos en el aire


Es complicado el amor
Expresar lo que se siente
Lo que se lleva por dentro
El que ama de verdad
O el que la vida miente
El que regala caricias
Sabiendo que no las siente
Aquel que se olvida pronto
De las promesas que hace
Que luego se lleva el viento
Son castillos en el aire
El amor es de verdad
Si lo llevas en la sangre.

 © Andres Ortiz Aguilera

11 de octubre de 2014

Tenue niebla


Atrapo esta tenue niebla
que intenta escaparse de
entre mis finos dedos.
En esta fugitiva noche
se me escurren las palabras
por entre las confusas ideas.
Me pierdo entre la densa bruma.
Me deslizo, subrepticiamente,
y me escondo en la oscura
y secreta cueva de mis
prófugas indecisiones.

© Encarna Romero

Vuela libre


Como las mariposas vuela libre
ponle alas a  tu alma
y sal al mundo, se libre
vuela y no mires atrás,
no vivas encerrada como ellas
en su bote de cristal, un día fueron encerradas
y hoy de nuevo tienen su libertad,
acompáñalas en su vuelo y seguro
que muchas cosas aprenderás.
Haz que hagan volar a tu corazón
y se feliz, no te pares, sigue
fíjate en sus colores que hermoso son
tonos suaves y llamativos a  la vez
rojos, verdes, amarillos
colores que resaltan con el color del mar
fíjate en el cielo y veras todos esos puntitos
que mariposas serán, libres como el viento
van de aquí para allá, mueven sus alas sin parar
nunca más su libertad perderán, nacieron
para ser libres y tu las acompañaras
vuela como ellas no te hacen falta alas
solo un poco de tu imaginación y veras
qué alto volaras, y te llevara donde tu
quieras llegar, la imaginación es mágica
solo tienes que cerrar los ojos y el viento
sentirás, vuela ,vuela como la mariposas
vuela a su compas y nada ni nadie te detendrá
se feliz como ellas que ya salieron de su bote de cristal

Autora Paquita Pedros Espinosa
España-22-9-2014

Reservados los Derechos de Autor

Allí donde te hallé


10 de octubre de 2014

¿Recuerdas, mi amor, el primer beso?


¿Recuerdas, mi amor, el primer beso?
me lo robaste un verano
debajo de un almendro.

Tus labios jugaban con mi boca
y llegó una mariposa
la que augura amores bellos
aquellos que son eternos.

Entre tus brazos
temblorosa como una espiga al viento
pero no por temor
sentía la fuerza de tu amor.

Y tú contemplándome en tu hombro recostada
imaginando el paisaje que mi ropa ocultaba
anhelando hacer mujer
aquella jovenzuela que robó tu querer.

Hoy, con el paso el tiempo
 aún nos  besando locamente
amándonos como aquel primer día
susurrando 'te quiero vida mía'.

Magda Lluna
©Derechos reservados

El tesoro de mis sueños


Un sentimiento me embarga
Me anima a contaros algo
Dar rienda suelta a los sueños de un poeta enamorado
De la vida y de las flores
De aquellas cosas sencillas
De las que tengo a mi alcance
Las que toco con mis manos
Otras que en mi mente están
Son castillos en el aire
La agente puede pensar
El las cosas materiales
Para mi no tiene precio
Y yo a nadie se los vendo
Tienen un valor muy grande el tesoro de mis sueños.

© Andres Ortiz Aguilera

9 de octubre de 2014

Mar



El mar a veces deja un resuello de espuma
en la arena finísima donde clavo mis piernas;
pisadas diminutas en la anchura sin límites
del monstruo que devora la vida en un instante.
Perpetuo movimiento de la ola y la brisa
borrando de los ojos la vela de los barcos.
No sé qué sacrificios podrían contentarte,
qué calma encontraría tu voz insatisfecha.
Te recorro en los sueños de la niñez perdida,
de castillos de arena y carreras y gritos,
de color de quioscos y vuelo de toallas
cuando el mar era apenas un juego y una tarde.
Y a pesar de su risa que me enerva en la noche
en el mar reconcilio mis pecados pequeños,
bautismos sucesivos para mis manos bravas
cansadas de vagar por puentes enemigos.
Hoy vuelvo al mar sin límites y rebusco en el surco
de luz que deja al paso un barco sin pasaje.
Y en la costa imagino la frágil silueta
se quien marchó y no vuelve y ya no sé si espero.

© Elena Marqués

8 de octubre de 2014

Homenaje a la mujer maltratada


Quisiera sobre el papel
Lagrimas dejar caer
Que borraran la noticia
Del mal trato a una mujer
Que nadie escriba una linea
Que perdone al hombre infame
Que no respeta la vida
De quien de sus hijos es madre
Recibiendo cada día
Esa rosa con espinas
De quien le entregó su amor
Y ahora le quita la vida
Ocultando al mundo entero
Sus cardenales maquilla
Que sus hijos no lo sepan
Que su padre la mancilla
Guarda silencio en su alcoba
Esperando su castigo
Como el reo a su sentencia
Del juez, siendo su marido
Esa mujer maltratada
Por un hombre sin conciencia
Que un día le dijo te quiero
Y ahora le quita la vida
Ofreciendo bella imagen
Esos hombres lo consiguen
En la intimidad maltratan
Y ni el vecino lo sabe
Levanta la voz mujer
Que a ti no te calle nadie
Levanta la voz mujer
Que no derramen tu sangre
Ese que te está matando
El que te hizo ser madre
Se valiente por tus hijos
Que conozcan a ese padre
No ocultes nunca el mal trato
No lo sufras en silencio
Y grítalo por la calle
No lo guardes en tu pecho
No merece dar la imagen
De buen esposo y de padre
Descúbrelo al mundo entero
Que tu voz no te la calle
No esperes hasta mañana
Que mañana será tarde
Tus hijos tienen derecho
Al cariño de su madre
Grítalo a los cuatrocientos
No merece tu silencio
Aquel que tu amor le diste
Y te pagó con desprecio
Apagando poco a poco hasta el latir de tu pecho.

© Andres Ortiz Aguilera 

Vuelo hacia la eternidad


En medio de las tinieblas de una noche inacabada
se para, de súbito, el latido de un frágil corazón
ya demasiado cansado, afligido y angustiado.
Anhela el alma, sin ataduras, volar;
escaparse de ese estado de sopor.
El otoño ya se acaba y las hojas giran por el suelo
impelidas por el húmedo e inestable viento.
Es hora de abandonar el mundo de la dualidad
y la limitación de los cinco sentidos.
Arranca, libre, su vuelo sin dirección concreta.
Flota por entre destellos de colores desconocidos
y de estallidos de sensaciones inexplicables.
Hace poco, para ella, era una noche más:
una fría y borrascosa noche otoñal.
Pero ahora ya no existe el tiempo,
ni las estaciones... solamente este
nuevo inicio y eterno comienzo.

© Encarna Romero

Amantes en silencio


Así somos amantes en silencio
sin poder gritar un te quiero
no poder cogerte de la mano,
todo en penumbra.
Silencio en el alma
silencio en mi corazón
duele, llora el alma.
Amantes en silencio somos
como fantasmas pasamos,
por delante de la gente.
Sus ojos nos miran
no saben que somos
amantes imposibles,
sin poderte tocar
sin poderte sentir cerca de mí.
Imagino tus besos,
imagino tus manos acariciándome.
Pero solo imagino
para vernos a escondidas
de la gente, sin que nadie sepa nada.
Entonces nos amamos hasta el amanecer
sin dejar ni un minuto libre de amor,
de pasión.
Triste es querer así
tan solo siendo amantes.
Después a la amanecer te vas
me quedo sola, sin ti.
Y de nuevo volvemos a ser
Amantes en silencio

© Paquita Pedros Espinosa

¿Existió la amistad?

Fotografía de Nuria Espinosa (junior ©)

Todo queda en la esperanza,
todo queda y nada más,
solo encuentro añoranza
y el dolor de los demás.

Dicen que al soledad del alma
te envuelve en una turbina
que no deja de girar,
obligándote a no respirar.

Y todo queda en el mañana,
¡Ay! cuánto dolor habrá,
de aquellos seres incautos
que son, pero no están.

Dicen que son amigos
y solo albergan maldad,
Dios me libre de mi enemigo
si son amigos de verdad.

© Nuria de Espinosa

7 de octubre de 2014

Llorando entre las tomateras

 
(En memoria de mi abuelo: Miguel Romero Luque)

Allí estaba él, encorbado,
trabajando entre
sus olorosas tomateras.
Había llegado, finalmente,
la hora de la despedida.
Allí estábamos: yo,
a los tres años y medio;
mi hermana pequeña
y mis jóvenes padres.
Ya estábamos listos
para el gran viaje,
casi siempre sin retorno,
de los soñadores inmigrantes
de los años sesenta.
En mi tierna edad
yo sólo entendía un lenguaje:
el de los profundos,
tristes y mojados ojos
de mi pobre abuelo.
Allí estaba él,
con su gruesa boina gris
y su gastada ropa
de campesino.
Él lloraba, en medio
a sus tomateras,
por sus nietas que,
él sabía, jamás volvería a ver.
Aquella imagen se ha quedado,
por siempre, grabada en mi mente.
El olor de una tomatera siempre
me hace volver a ese momento
tan trágico, de pérdida,
de irremediable separación.
Es el olor de unos lazos,
tan precoz y brutalmente,
cortados, separados,
como tomates verdes,
arrancados;
robados al derecho
de la madurez y de
la dulzura.

© Encarna Romero

Amor de un encuentro

6 de octubre de 2014

El profesor



Él era mi nuevo profesor de lengua:
joven, tímido, soñador, despeinado...
Se sentaba, cabizbajo, sobre la mesa
y abría su libro de poesías, de turno:
algún escritor francés modernista,
solitario, desamparado o suicida.
Yo lo escuchaba absorta... pensativa...
los codos clavados en el pupitre,
mientras, en la clase reinaba un caos total.
Él empezaba a comentar el texto leído;
siempre acababa hablando de su soledad...
de su pequeña habitación alquilada.
Bastaba una sola mirada suya
para que yo me sonrojara.
Yo quería salvarlo de si mismo,
de su depresión, de su gran desamparo;
pero él jamás me vio de verdad.
Yo no figuraba en el calendario de las
posibles musas: era una adolescente
demasiado delgada, alta, con la cara
llena de granos y el pelo grasoso.
Ya no recuerdo su nombre, pero
me pregunto: ¿por dónde andará?,
¿habrá sobrevivido a las profundas
asperezas del cruel mundo real?

© Encarna Romero

Brasero


Habitación de luz sutil
reflejo de su blanca piel,
desnudo a mi lado
un cuerpo de mujer.

Calienta mi interior
el brasero del deseo,
ascuas de pasión,
lujuria en llamas.

Desnudez ante la mirada,
piel de suave seda
blanca como porcelana,
reclamando ser mimada.
Contemplo su pelo,
su cara, sus pechos,
ardiendo está mi cuerpo,
por ella, por sus besos.

Miro sus ojos,
beso sus labios,
acaricio sus pechos
arde mi cuerpo.

Beso sus pechos,
la mano en el pubis
acaricio el vello
terciopelo de fuego.

Bajo besando, lamiendo
su blanco vientre,
llego a lo prohibido
a lo muy deseado.

Labios rosados,
besos húmedos,
lengua febril
lamiendo los jugos.

Su cuerpo se ondula
y su voz susurra,
pide ser penetrada
con pasión y furia.

Y yo me entrego
como llamas de infierno,
cabalgadas de pasión
entre sudor y jadeos.

Lluvia de placer,
miradas brillantes,
nuestros cuerpos flotando
levantan el vuelo.

© Ramon Gaspar Escoda

5 de octubre de 2014

Redes sociales


Parto de cero y me falta muchos
tengo muchos y quiero más
me siento sólo y muchos me acompañan
aunque sea por un mundo virtual.

Muchos compartiendo inquietudes y aficiones
ofreciendo palabras de sosiego y amistad
pidiendo a cambio una risa, un llanto,
ser escuchados, leídos y comprendidos.

Un mundo virtual que nos acerca
en el que no existen distancias ni diferencias
en el que nos reunimos para compartir
para transformar el mundo virtual en uno real.

Porqué sentirse sólo sino es verdad
porqué decir que son amistades virtuales
si cada día que pasa los conoces más
por eso quiero conocer más gente
para vivir sin distancias en un mundo real.

© Ramon Gaspar Escoda

2 de octubre de 2014

Pluma de las antigüedades



Pluma que tocas el papel blanco,
y con tinta azul vas creando,
versos en rimas dibujando,
de un sentimiento del alma.
Podría decirte tantas cosas,
sin ti, el poeta no podría expresarse.
Tienes el trabajo de transmitir,
a esa hoja blanca en busca de color,
todo lo que ese ser tiene en su alma.
Tu conviertes sus letras en palabras,
su mensaje llega al lector,
gracias a ti pluma de las antigüedades,
hoy un lápiz, lapicera, computadora,
o un palito en la arena de una playa.
Nada impide a la musa de un poeta y su alma,
pero si tú no estás,pluma de las antigüedades,
nada, nada existe, todo queda en blanco.

Lila Nilda Klundt...11 junio 2013
ARGENTINA..DERECHOS RESERVADOS

La gota de tu deseo

1 de octubre de 2014

Hirundo Rustica

HIRUNDO RUSTICA

(Golondrina Campestre)

Ya están aquí otra vez,
dando mil vueltas por el aire;
atrapando los pequeños manjares,
al vuelo, con su alegre gorjeo.
Vuelven, como cada primavera,
estas incansables viajeras...
Me las imagino como átomos
que no paran de moverse.
Son como pequeños puntos
oscuros, que se han vuelto locos.
Las observo contra el fondo del cielo:
¿Cómo no mirarlas, no envidiarlas?
Su costado azul metálico;
en algunas, casi violáceo;
su barbilla y cuello, rojizos...
Vienen a hacer sus nidos
en forma de taza, solamente
juntando bolitas de barro,
poco a poco, con paciencia;
pero allí será su nido de amor,
nacerán sus bulliciosas crías.
Quiero que canten más y más,
que inunden los cielos de mi ciudad,
que enseñen a los humanos lo que
es cantar en coro, al unísono;
volar en grupos, sin matarse entre si,
dividir un mismo cielo y tierra,
repartir una ecuánime paz.

© Encarna Romero

Era, es y será

El pasado quedo en el recuerdo,
fue el presente vivido,
dejando atrás lo sufrido,
reviviendo lo gozado.

El presente es cada momento,
cada instante que vivimos,
lo que vemos y pensamos,
ahora y no antes.

El futuro es la muerte,
oscuridad en la sepultura
en la gente un recuerdo,
tal vez una lagrima en un verso.

© Ramon Gaspar Escoda