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30 de marzo de 2015

El atardecer rosado


El atardecer rosado no tiene prisa
y se oculta
en silencio
tras el monte.
Poco a poco los colores se deshacen
y se mezclan.
Los tonos se difuminan y confunden.
Rojos se transforman en rosas
o anaranjados;
hasta que finalmente
se rinden ante los grises:
grises serios,
tristes
y melancólicos
que anuncian
la larga noche de oscuridad
que se acerca.
Es el tiempo del descanso.
Los ojos se cierran,
las pupilas se dilatan
y los hombres se sumergen
en el misterioso mundo
de los sueños.

© Encarna Romero (Barcelona)
derechos autor: 3714197

21 de marzo de 2015

Relato poético: Historia de una vieja estación.


Relato poético: Historia de una vieja estación.

¡Antigua estación! Eras silencio, eras noche en el tiempo
Allí estabas sola mi amor... esperando el tren del silencio
en aquel anden, contemplando el viejo reloj del recuerdo,
arreciaba el frió, con el, su recuerdo, proyectos y sueños.
El tiempo perdido, formaba parte de sus propios lamentos
en la noche oscura vio una sombra a lo lejos, era su deseo.

¡Antigua estación! ¡Qué silencio, que noche, que tiempo!
por la vía a lo lejos, ¡una luz, el tren! rápido se acercaba
ella alegre se levantó, pero el tren como un tornado pasó.
¡No era tu tren mi amor! Era el rápido ¡No esperes mi amor!
Estoy dormido mi vida, en otro tren, en otra vía... si mi amor
abrígate por favor... ella un cigarrillo encendió... y esperó.

Que silencio antigua estación... ¡No me esperes por favor!
Ella siguió, la fría noche continuó... en su banco se sentó.
Un matrimonio se acercó ¿Qué le ocurre señorita preguntó?
Estoy esperando al tren, al de las dos, al que siempre pasó.
Estoy esperando a mi amor. ¡Si ! Al que siempre me quiso
al que siempre espero... en esta solitaria y oscura estación.

Otro tren se acercó, eran las dos, la gente se apeó... el ¡No!
Te lo dije mi amor, no me esperes por favor, mi tren no llegó
en "vía muerta" se quedó, ya hace tiempo de eso mi amor.
Ella se obstinaba, la madrugada se acercaba y el no llegaba
fue tan grande nuestro amor, que nunca lo acepto... esperó
y esperó... todas las noches, en la vieja, oscura y fría estación.

Enrique Tamayo Borrás.

poemas-tardios.com
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Barcelona, España.

1º Premio del Concurso de relatos breves y poesía:
Celebrando los 1000 amigos de "Con la Pluma y la Palabra"
a 16/10/2011. Premio el libro de Graciela Scherman
y Julio Rodriguez Martino

Baila el alma del poeta


Son las cuatro:
es la madrugada más profunda.
Fuera sopla el gélido viento invernal.
En la ventana, la campanita china
difunde sus armoniosas notas.
Dentro: acogedora habitación,
oscura cueva y seguro refugio
de un obstinado soñador.
Vuela la mente del poeta.
Baila su alma al ritmo
del alocado aire.
En la vacía plaza
doblan indolentes
las metálicas campanas
de una vieja iglesia
medieval.

© Encarna Romero (Barcelona)
derechos autor: 971548

16 de marzo de 2015

Vuelo hacia la eternidad


En medio de las tinieblas de una noche inacabada
se para, de súbito, el latido de un frágil corazón
ya demasiado cansado, afligido y angustiado.
Anhela el alma, sin ataduras, volar;
escaparse de ese estado de sopor.
El otoño ya se acaba y las hojas giran por el suelo
impelidas por el húmedo e inestable viento.
Es hora de abandonar el mundo de la dualidad
y la limitación de los cinco sentidos.
Arranca, libre, su vuelo sin dirección concreta.
Flota por entre destellos de colores desconocidos
y de estallidos de sensaciones inexplicables.
Hace poco, para ella, era una noche más:
una fría y borrascosa noche otoñal.
Pero ahora ya no existe el tiempo,
ni las estaciones... solamente este
nuevo inicio y eterno comienzo.

© Encarna Romero (Barcelona)
derechos autor: 2254524

9 de marzo de 2015

Inconmensurable


Un frágil pájaro que pasa
volando ligero,
tan sutil como una pluma,
es un inconmensurable poema
cogido al aire
por quien lo mire
y capte su esencia.

© Encarna Romero (Barcelona)
derechos autor: 3376675

2 de marzo de 2015

Melancólicas noches otoñales


Rugen los primeros vientos
del otoño que se acerca.
El caluroso verano
intenta resistirse con valor;
pero, poco a poco,
se acercan las oscuras nubes:
gordas, grises y pesadas...
Hojas heridas que caen,
dibujando una nueva estampa.
Los hombres se recogen,
se abrigan, se quejan.
Solo el valiente caminará
contra el viento
en las melancólicas y dulces
noches otoñales.

Encarna Romero (Barcelona)
derechos autor: 3286951