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26 de diciembre de 2016

No te ocultes

NO TE OCULTES __ (Nuevo)
.
No hallé luz
en su oculto adorno
no logré arrancar
la cubierta de su fe,
sin penetrar en su rostro
prolífico en embustes
como eficaz hacedora
de su vehemencia.
.
En un devenir fatuo
cambió mi querer
por la edición amarga
de un oculto acontecer,
rasgar en canal su carátula
en el rostro que te empeñas
y nunca jamás mostrarás.
.
Un mundo amargo
tendría que endulzar,
una escarpada pared
tendría que trepar,
sin poder nunca
llegar a alcanzar
al verdadero...
y cruel disfraz.
.
No podré llegar a querer
y entender lo que no sé
si te cuesta tanto ofrecer.
No podría expresar
sin dar, ni mostrar,
entregar sin poder hallar
ni un atisbo de felicidad.
.
Abrió su mente insensible
lo intentó, o casi mejor...
desgajó esa gran muralla,
la de caricias canallas
las que enmascaran...
los labios que le atrapan.
.
Enrique Tamayo Borrás
© poemas-tardios.com
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16 de noviembre de 2016

Hasta el fin de los días

Hasta que la tierra
avance sobre mí
y el sol se oculte
para no volver.

Hasta que el mar
se deshaga
en espuma gris,
y al pisar,
se desdibujen nuestras huellas;
hasta que el aire
ya no peine recuerdos.

Así amor,
hasta el fin de los días...

13 de noviembre de 2016

Hasta el fin de los días

Hasta que la tierra
avance sobre mí
y el sol se oculte
para no volver.

Hasta que el mar
se deshaga
en espuma gris,
y al pisar,
se desdibujen nuestras huellas;
hasta que el aire
ya no peine recuerdos.
Así amor,
hasta el fin de los días...

Uno de Noviembre

“Vive para ti solo si pudieres, pues sólo para ti, si mueres, mueres.”
Francisco de Quevedo



Creí en la certidumbre
se sembrar brotes
para cosechar recuerdos.

Creí en las horas vacías
donde llenar poco a poco
el cántaro que me alimenta,
pero un escuadrón de ángeles
cierra filas junto al jergón
donde reposan mis párpados
y, antes del crepúsculo, 
se vence la rama del limonero
que da sombra a mis oídos.

En su lugar,
el elegante y cansado ciprés
me habla entre jirones de verdades,
de aquellas mañanas tibias
donde el dolor no importa,
porque ya no es vivir 
la fuerza que nos mueve.

16 de mayo de 2016

A mis padres

(Aniversario en su viaje a la eternidad)

Declinando el sol en tardes serenas
un adiós prodigamos en años ha
la muerte cerca en pasión que devoraba
sentidos pesares dejando veneradas
las memorias de mis padres.

Sin fechas, porque somos como briznas
en manos del viento,
creen porque reímos estamos contentos
pero es el cuerpo que ríe
nuestras almas lloran por dentro.

Algún día expiraremos, de eso no hay enmienda,
dejando atrás un mundo de recuerdos;
no dejaremos a los abuelitos, ellos ya están en el cielo,
esperándonos, como es deber de vida
con los brazos abiertos y un beso en la frente del alma.

Pero hoy, padres míos, echadnos sus bendiciones
recordando tus hijos en cada aurora
en el rezo de mil plegarias
escuchando nuestros desvaríos en las ausencias.

Porque cuando los padres se desvanecen
en las eternidades de los cielos
allí fiesta prenden los querubines,
son esos fulgores extraños en las nubes
alas de vuelo sonriendo a la cruz de los dolores
contemplando la vida sin desasosiego.

Clausuramos los ojos por instantes
en nueva luz de los destinos
nuestros padres en flores a los hijos
nos confinó en sendas de consuelos
y tras los paños funerales del firmamento
en estrellas ya convertidos, surgen más brillantes
en los rosales del camino.

Siento ese hondo bullicio de versos
inspiración de vivir hincado ante sus ojos,
esos ojos que desde el eterno nos miran
atendiendo el musitar del viento
que siempre llevan el silencio de unas tumbas frías.

¡Madre Inmaculada!
¡Dulcísima reina y Señora!
del Padre eterno la gloria
brilla en alba primera sonrisa
hallando en ti nuestro asilo
atesora las almas de nuestros padres
en los fervientes suspiros de un rosario.

© Jorge Mariano Camacho Sarmiento

17 de abril de 2016

¿Adonde fueron?

Poema inspirado en el bellísimo poema de Rosana Martí ¿Adonde van? el cual me ha demostrado que mi mente no esta tan recuperada como yo pensaba, jugándome una mala pasada que aún no he logrado entender.

¿Adonde se fueron?

Adonde fueron aquellos pensamientos
y aquellos recuerdos, efímeros y trémulos
que el paso del tiempo cultivó,
y la crueldad de la memoria
de un solo plumazo resquebrajó.

Adonde fueron aquella palabras
que mi mente ya turbia
no logra encontrar...

Adonde encontrar la luz que ilumine esta oscuridad,
en esta zozobra incomprensible y aterradora
que el tiempo forja y derrota tú personalidad.

Adonde fueron mis pensamientos
que solo encuentro tormento
y oscuridad...

¡Madre! tú que te hallas entre tinieblas
y en tus ojos solo hay vacío y soledad
abrázame con fuerza, y ayúdame a soportar
este extraño viaje que me obliga a olvidar.

© Nuria de Espinosa

24 de marzo de 2016

Mi quebranto

Mi mundo perece si no hilvano mis sueños.
Es un paraíso que camina sin ninfas,
ni sol naciente.
Hoy marcho en soledad al amparo de la noche,
donde solo una estrella en ella resplandece.

¿A quién busco? Me pregunto inquieta
¿Qué soy y por quién padezco?
No hallo respuesta y me compadezco.

Es como un quebranto,
un lamento que añora tus ojos,
tu boca y evita el silencio
que le precede.

No es tu nombre,
porque ya lo olvidé,
es tu ausencia quién delata mi agonía.

El dilema de mi vida
ha sido amarte,
en cuyo laberinto de pasión
me encuentro atrapada.

Lloro, sí lloro;
por el amor que alzó
el vuelo un día sin sentido.

Soy vagabunda
cuya alma,
camina rasgada
por las heridas,
por las cenizas de ese ser
que soy y un día seré…

y suplicaré tu aroma
a los cuatro vientos;
moriré de tristeza, moriré.

© Nuria de Espinosa

2 de marzo de 2016

Amantes nocturnos

...Ahí, en ese preciso momento,
tomaron sus manos con tal firmeza
que suspirar ya no pudieron,
ofrendándose los dos en uno solo,
con espiraciones y quejas
y sentirse aún más sus dueños.
Serán las danzas electrizantes
las que en puntas de pies
recorran las epidermis
de esos amantes nocturnos.
Se han diseñado dos amantes
para tomarse todo
como el sol a las montañas,
peregrinando miradas a los cuerpos;
entretanto, enclaustran sus ojos
sintiendo el tenue fresco de su aliento.
Han de consagrarse en filantropía profunda
mientras unas aristas bosquejan
un mapa en sus cuerpos.

© Jorge Mariano Camacho Sarmiento

Canto a la vida

¡CANTO A LA VIDA!

Estás ahí ¡vida! desnuda, casi en mí,
reclinada y consentida de esperanzas y silencios
amando los soles en sus albas
como caricias paternales en mi pecho
sintiendo los fríos tras la niebla que te acoge
en celestiales cantos y susurros del alma.

Estás ahí, ¡vida! escampas de las lluvias
en los aleros de perseverancias
cobijada por los cielos en huertos sin llantos
consumiendo de tu aliento puro… sonrisas y desencantos.

¡Oh vida! eres mi aire en tus brisas salvajes
calma la sed de esta boca en los fuertes veranos,
abunda de poemas mis orates ansias
que con tus grandes ojos alientan calendarios
alejando pavesas sin sentidos encontrados
cuando asoman los vientos sin horario
que arrancan los filosos ángulos inspirados.

Y te amo vida, ofrendándote mis años de experiencia
en los trajines de mundos caminados
de zozobras en los vagos senderos de las mañanas
con los sentidos abiertos al fulgor de una dama
en versos contaminados de ese amor que ensalza
los ímpetus de unos rojos labios.

Y en mis heladas manos
cuando la aurora enciende sus llamas,
vagas son las sombras de una mañana
cobijando mis dedos en guantes de lana
que acarician tu desnudez alterable
donde los latidos fracturan mi pecho en las esperas
de este cuerpo vivo olfateando en acecho
los sólidos impulsos de los días que vienen como una ola
en los océanos ocultos de dos cuerpos amantes.

Estás ahí, desnuda, casi en mí, como un… ¡Canto a la vida!

© Jorge Mariano Camacho Sarmiento

Eres silencio

ERES...SILENCIO...

En oscuras y largas noches
reposos enclaustrados
concibiéndose la voz ansiada
de leve espiración y retozos
lapso que avanza
oscilando latidos
cuando la oración murmura
campanas dolientes en eco
escoltando tristes plegarias.

¡Oh! peregrino que escalas pausadamente
colinas del prematuro olvido
romanzas inventadas
en voces de mudez talladas
es la noche que arropa - lánguida y fría -
la luna de seda vestida
mientras estoicamente se espera
la voz del alma que no llora.

Eres vida, palabra, sentimiento.
¡Eres...silencio!

© Jorge Mariano Camacho Sarmiento

14 de enero de 2016

Recuesto sobre la silla

Recuesto sobre la silla
mi cuerpo inerte que figura
sin ocupar espacio sensible
y libero las letras que se estrellan,
literalmente se estrellan,
contra en blanco que se enmarca
delante de mi, o de mis intenciones.
Sin sentido casi escribo,
sin pensarlo casi escribo,
ya sin causa y menos efecto, escribo.
Pareciera de tan fácil lo tonto.
Pero escribo para mi solo,
lo hago por poeta,
autodenominado poeta
que sin ábaco o quimera,
desprende tinta a duras penas.
Quedaré por aquí,
mis adentros
y los afuera que veo.
Ya lectores, de los pocos,
descansarán de la necesidad
de quedar bien con mis necedades.
La poesía hablará en su dimensión
de las letras que aquí palpan la vida,
así como de algún modo,
yo pesco sinfonías literarias
desde una dimensión que desconozco
y que hace de mi un poeta paria.
Entre yo y mi,
gozo de la libertad de escribir
Sin más que el goce de hacerlo
Sin más que el peso de llevarlo
Sin más que el amor que siento
Sin mas que el haber estado…


© Marzio Girola

Decolorado

Decolorado ante el sol naciente
permanezco a sombra en un recuerdo
que mece melodías de antaño
junto a una cuna destellada.
Los adoquines devuelven ecos
de los viejos cascos equinos
que alguna vez y no por azar,
redoblaron en mi naciente
Tu suspiro duerme en alguna grieta
a un costado de éste amanecer
que augura de lo tan distinto
lo tan nuevo o invidente.
Ya no hay eco en las aceras
quedan las palabras asidas
a la nostalgia de haber podido
tal vez y tan solo por ello,
despertar algún encierro
de mentes adoquinadas.
Decolorado ante el son naciente
permanezco a sombra en un recuerdo
que mece melodías de antaño
en cuencos de abriles tuertos…


© Marzio Girola